El lado oscuro del Universo:
Lente gravitacional
Por: Mario Alberto
Rodríguez-Meza
*las figuras del artículo están en la entrada anterior.
Cuando miramos hacia
el cielo nuestros ojos son uno de los mecanismos para procesar lo que
vemos, nuestros ojos son una de las ventanas para mirar el Universo.
La luz que nos llega del espacio exterior se origina por procesos
físicos que ocurren en los objetos celestes y que producen radiación
electromagnética. Por ejemplo, nuestro Sol nos alumbra con radiación
que está en la longitud de onda del color amarillo (un longitud de
onda de aproximadamente 5100 Angströms, 1 Angström es igual a 10-10
metros) y esta
luz el Sol la produce por las reacciones nucleares de fusión en su
interior en la que átomos de hidrógeno se transforman en átomos de
helio. Hace algunas décadas todo lo que sabíamos sobre los objetos
celestes, su masa, temperatura, tamaño, composición química,
distancia, etcétera, lo deducíamos a partir de la luz que
recibíamos de ellos. Por ejemplo, en un cúmulo de galaxias, el gas
caliente –con temperaturas entre 106y
108
grados Kelvin (entre 1 millón y 100 millones de grados Kelvin, como
comparación el punto de ebullición del agua es 373 grados Kelvin)
–, puede emitir luz de longitud de onda característica, porque los
átomos del gas, que se mueven a muy alta velocidad, al chocar con
otros átomos producen rayos-X. La emisión de esta radiación (con
longitudes de onda más cortas que 10 nanómetros) nos da información
de la temperatura del gas. De hecho la mejor manera que tenemos de
encontrar cúmulos de galaxias es buscar los rayos-X en la luz que
recibimos del cosmos. Hay dos satélites espaciales que llevan
telescopios capaces de “mirar” los rayos-X, El
observatorio de rayos-X Chandra
de la NASA y El
XMM-Newton de la
Agencia Espacial Europea. Una imagen de un cúmulo de galaxias fue
puesta en el número 3 de Inchátiro, en su página 13 les mostramos
el cúmulo Coma,
visto tanto en el visible como en rayos-X.
Figura 1. Una caricatura vista
normal y a través de un vidrio muy irregular.
¿Pero
tenemos otras formas de mirar al Universo? claro que sí. Los objetos
en el Universo interactúan de muchas formas entre sí o con la
radiación electromagnética. La atracción gravitacional entre los
cuerpos, por el hecho de tener masa, es una forma más de interacción
entre los objetos y esta interacción puede ser usada como un
mecanismo de observación y éste, por esa similitud del fenómeno
con las lentes comunes ópticas, se llama lente
gravitacional.
Veamos cómo llegamos a esto. Una de las pruebas más espectaculares
de la teoría general de la relatividad fue llevada a cabo en 1919
por el físico inglés Sir Arthur Eddington quien observó la
posición de una estrella que estaba muy cerca de la corona del Sol
en el momento del eclipse de ese año (ver la ilustración en la
página 14 del número 5 de Inchátiro). Esta posición se comparó
con la posición de la misma estrella seis meses después y se
observó un desplazamiento aparente de esta estrella. La teoría
general de la relatividad nos dice que un objeto por el hecho de
tener masa deforma la geometría del espacio-tiempo a su alrededor
(ver Inchátiro número 5, páginas 12-14); entonces, un rayo de luz
al pasar por su vecindad sigue las geodésicas consistentes con la
métrica de este espacio-tiempo. Einstein entonces usó este hecho e
hizo el cálculo de las geodésicas y encontró el desplazamiento
para una estrella como la observada durante el eclipse de 1919, el
acuerdo entre teoría y observación fue excelente. Bien, en otras
palabras, este desplazamiento es debido a que la trayectoria de la
luz es afectada por el campo gravitacional de un objeto. Pero este
efecto para ser apreciado debe ser provocado por campos
gravitacionales intensos como el del Sol o de objetos aún más
masivos. Esto quiere decir que un objeto masivo como el Sol u objetos
aún más masivos pueden amplificar y distorsionar los rayos de luz
de objetos que están detrás ellos. Por ejemplo, el poderoso campo
gravitacional de un cúmulo de galaxias puede doblar los rayos de luz
que proviene de galaxias distantes, como una lente óptica puede
doblar la trayectoria de la luz para formar una imagen distorsionada
de un objeto como se muestra en la figura 1, ahí vemos una
caricatura normal y vista a través de una lente óptica que la
deforma.
Figura 2. (a) Deflexión de la luz
al pasar cerca de una galaxia. (b) El
anillo de Einstein.
Así, entonces, el
efecto de lente gravitacional ocurre cuando la luz de objetos en el
cielo, al ir viajando por el espacio, es desviada o distorsionada al
pasar cerca de otros objetos o grupos de objetos masivos (ver la
figura 2a).Si ocurre que el conjunto de objetos que hacen las veces
de lente gravitacional se distribuyen espacialmente con simetría
esférica, y este grupo y el objeto emisor de luz están alineados
perfectamente con nuestra línea de visión se observará un anillo,
llamado El anillo de
Einstein, como se
observa en la ilustración de la figura 2b. En la imagen siguiente
(figura 3) se muestra al objeto LRG 3-757, una herradura cósmica que
nos muestra la formación de casi un anillo de Einstein. La galaxia
roja en el centro actúa como lente gravitacional que amplifica y
distorsiona la imagen de otra galaxia azul que está muchísimo más
lejos y justo detrás de la primera. La alineación entre las dos
galaxias hace que la luz de la más lejana forme un anillo casi
completo en torno a la más cercana. Este fenómeno fue detectado por
un equipo liderado por Vasily Belokurov de la Universidad de
Cambridge usando datos del catalogo SDSS (por las siglas en inglés
de Sloan Digital Sky Survey). El nombre de LRG es por las siglas en
inglés de Luminous Red Galaxy (galaxia roja luminosa). La imagen fue
obtenida por el telescopio espacial Hubble. La galaxia roja cercana
está a 4,600 millones años luz de distancia, mientras que la
galaxia azul distante se encuentra a 10,900 millones de años luz. El
estudio de este casi anillo de Einstein nos permite estimar la masa
total, tanto de la materia visible como de la oscura, de la galaxia
roja que sirve como lente gravitacional.
Figura 3. En esta
imagen del satélite Hubble se ve la formación de un anillo de
Einstein casi completo. Es el objeto LRG 3-757.
El
primer efecto de lente gravitacional fue observado por los astrónomos
Kyongae Chang y Sjur Refsdal, en 1979, cuando midieron variaciones en
el brillo de un cuásar lejano producidas por el efecto de las
estrellas individuales de una galaxia cercana. El nombre de cuasar
viene del inglés quasi
stellar radio source,
es un término formado a partir de la descripción en inglés con que
se expresó la naturaleza peculiar de unos objetos descubiertos en
los años cincuentas y que mostraban un espectro luminoso diferente
al de las estrellas, es decir, las cantidades relativas de luz roja,
azul y ultravioleta no se parecían a las de ninguna otra estrella.
Se dice que los cuasares están muy lejos, lo que se puede inferir
por el alto grado de corrimiento al rojo de su luz que nos llega, son
extremadamente luminosos, lo que nos permite verlos a pesar de la
distancia. Aún no se sabe que son, una posibilidad es que sean
núcleos activos de galaxias en formación. El corrimiento en la
frecuencia de vibración de su luz que nos llega es debido a la
expansión del Universo, por esta razón su estudio es muy útil para
entender mejor como está evolucionando, a gran escala, el cosmos.
Bien, regresemos a los lentes gravitacionales. Cuando el efecto de
lente lo produce un planeta o estrella se le conoce como microlente
gravitacional y
permite la observación de objetos poco luminosos y agujeros negros.
Por ejemplo, el primer planeta extrasolar detectado por la técnica
de microlente fue descubierto en 2003 por I.A. Bond y su equipo de
colaboradores. Este planeta así descubierto se llama OGLE 2003-BLG
235. La técnica específica de microlente gravitacional se ha usado
para detectar o estudiar a un posible candidato de materia oscura, a
los MACHOS (MAssive
Compact Halos Objects)
de los cuales les hablé en el número 3 de Inchátiro.
Figura 4. La ilustración del
efecto de lente gravitación debido a un cúmulo de galaxias.
El
efecto de lente gravitacional debido a cúmulos de galaxias es
diferente al efecto de lente de objetos compactos, como agujeros
negros, estrellas, planetas gigantes o que incluso una sola galaxia.
Esto se debe a que la materia, es decir, las estrellas, el gas y la
posible materia oscura que constituyen al objeto, se distribuyen de
una manera no tan uniforme o esférica como en el caso de un planeta
o una estrella. El efecto de lente gravitacional debido a un cúmulo
de galaxias se ilustra en la figura 4. En la figura 5 les muestro una
imagen del catálogo SDSS, el objeto J1004+4112. En óvalos se
muestran las imágenes virtuales de una galaxia más lejana y que
está atrás del cúmulo, mientras que en círculos les muestro las
imágenes virtuales de un cuasar. Una característica del fenómeno
de lente por cúmulos es que las imágenes virtuales de los objetos
no están distribuidos u orientados tan ordenadamente o de tamaños
casi iguales, caso contrario al efecto de lente cuando sólo tenemos
un objeto que envía la luz y un objeto que hace la función de lente
gravitacional.
Figura
5. El cúmulo de galaxias SDSS J1004+4112. En óvalos están las
imágenes virtuales de una galaxia que se forman por el efecto de
lente gravitacional provocado por el cúmulo. En círculos están las
imágenes de un cuasar.
Para
los que tengan una tina de baño en casa, les sugiero hacer el
siguiente experimento que será un símil de la luz moviéndose
alrededor de un agujero negro. Llenen la tina hasta la mitad con
agua, más o menos. Dejamos que el agua repose y no haya movimientos
visibles. La superficie del agua simulará el espacio. Abrimos poco a
poco la llave y dejamos que gotee lentamente, con esto se generan
frentes de onda, como los frentes de luz que produce una estrella. A
continuación con mucho cuidado y tratando de no perturbar mucho el
agua, quitamos el tapón de la tina, lo que será el símil de
agujero negro. Observarán, entonces, frentes de onda moviéndose y
que al llegar al remolino se bifurcan en dos frentes de onda. Si
pusiéramos sobre la superficie un observador un poco más allá de
la llave y del tapón, veríamos cómo estos dos frentes de onda
llegan desde direcciones diferentes a él. Para más detalles
estudien la ilustración en la figura 6 y su pie de figura.
Figura
6. El experimento de la tina. La estrella (en medio de sus imágenes)
está donde gotea el agua; el remolino (que se forma cuando se
destapa la tina) es el agujero negro; el observador uno lo puede
colocar al gusto sobre la superficie del agua, es una posición
imaginaria. Los conjuntos de círculos concéntricos son tres, un
conjunto comienza donde gotea el agua de la llave, los otros dos
conjuntos se forman cuando las ondas del primer conjunto llegan al
remolino.
Hemos
visto pues que lente gravitacional es la deflexión de los rayos de
luz por los cuerpos que tienen masa y esta clase de fenómenos se
divide en tres categorías. Lente
fuerte:
es la situación cuando un cuerpo es claramente abrillantado o
distorsionado por un lente gravitacional.
Lente débil:
describe la situación donde el efecto de lente observado es muy
débil de detectar para una fuente individual, pero donde los efectos
de lente de un número grande de fuentes son claramente discernibles.
Microlente:
Es la situación que ya describimos antes, y es el nombre dado al
fenómeno de lente gravitacional debido a objetos que casi no emiten
luz y son más pequeños que el Sol.
Las
lentes ópticas las tenemos que hacer y con ellas entonces construir
telescopios; las lentes gravitacionales nos las da la naturaleza, el
cosmos, están ahí en el cielo esperándonos para entregarnos sus
imágenes. Como Uds. han podido apreciar ésta es una de las
predicciones de la teoría de la relatividad general desarrollada por
Einstein hace ya casi 100 años, en 1915, y que nos permitirá
averiguar más sobre los fenómenos producidos por la enigmática
materia oscura, tema de esta serie El
lado oscuro del Universo.
La clave para poder inferir algunas propiedades de la materia oscura
usando las lentes gravitacionales es que el fenómeno de lente es
debido a la distribución de la masa total de la lente, masa visible
y oscura. Esto significa que podemos hacer un mapa de la distribución
de la masa (oscura y visible) en un cúmulo de galaxias, por citar un
ejemplo. En un número próximo les hablaré del cúmulo
bala,
una colisión de dos supercúmulos que se ha estudiado usando la
técnica de la lente gravitacional y la cual se ha considerado como
una de las pruebas “directas” de la existencia de la materia
oscura.
Referencias
- José Natário, General Relativity without Calculus. (Springer-Verlag, Berlin, 2011). Nota: es un libro que explica la teoría general de la relatividad basándose en las matemáticas y la física elementales, como las que se enseñan en la secundaria y primeros años de la preparatoria.
- Mario A. Rodríguez-Meza, Serie: El lado oscuro del Universo, Inchátiro, números del 1 al 6 (2012). Nota: son artículos de divulgación para todo público.
- Mario A. Rodríguez-Meza, J. Suárez-Cansino y T. Matos (Editores), Métodos Numéricos en Astrofísica. (Innovación Editorial Lagares, México, D.F., 2011). Nota: es un libro un poco técnico, adecuado para estudiantes avanzados de ciencias e ingeniería.
- J.L. Cervantes-Cota, S. Galindo, J. Klapp y Mario A. Rodríguez-Meza, Las Mejores Historias del Joven Einstein. (Ediciones del Milenio, México, D.F., 2005). Nota: es un libro un poco técnico, adecuado para estudiantes de ciencias e ingeniería.
- T. Matos, ¿De qué está hecho el Universo? Colección la Ciencia para Todos, FCE. (Fondo de Cultura Económica, México, D.F., 2004). Nota: este es un libro de divulgación, para todo público.
- A. Liddle, Introduction to Modern Cosmology, second edition. (John Wiley & Sons, West Sussex, England, 2003). Nota: este es un libro un poco técnico, adecuado para estudiantes de ciencias e ingeniería de los últimos años de la carrera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario